Los Warrants son valores que básicamente
incorporan derechos de suscripción o de compra de otros valores a precio
dado con posibilidades de negociación en el mercado secundario durante un cierto
tiempo.
Por ejemplo, un warrant puede conferir el derecho
a suscribir o comprar acciones X a 30 euros para dentro de nueve meses. Equivale
a una opción a largo plazo.
El warrant es un derecho y no una obligación.
Llegada la fecha del ejercicio, el titular puede
ejercitarlo (suscribiendo o comprando la acción y pagando su precio) o no ejercitarlo (habrá perdido su precio si lo ha comprado en el mercado secundario o no le
habrá reportado utilidad alguna si lo mantuvo desde la emisión).
Los warrants son una fórmula simple de mercado
de opciones con dos características: son usualmente opciones de compra
y no opciones de venta y su mercado secundario es limitado pues sólo
pueden vender warrants quienes los posean con anterioridad.
Las acciones que se entregan al ejercitar los warrants
pueden ser "nuevas" o "antiguas". Los warrants nacen normalmente como compensación
adicional de algunas emisiones de obligaciones. Suelen ser por tanto atractivos
adicionales para la suscripción de obligaciones.
El titular del warrant puede venderlo, obteniendo
una renta, suscribir o comprar acciones a mejor precio.
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